Mi corazón navega hacia tu alma,
y a mi alma la turba el pensamiento
mi melancolía solo siente tu cuerpo,
alejarse día día entre sombras de recuerdos,
dejándome muda en un tormento.
El canto azul es como la frescura del mar,
que iluminada bajo la suave briza marina,
medita en el desierto de mi alma herida,
confundiendo mi mente día a día,
en un lamento implacable, ya sin vida.
Seré como flor disecada en el tiempo,
deslucida y triturada entre tus dedos,
como esa ilusión que se aparta de tu vida,
como fiel recuerdo de un amor alejado,
donde solo sé...,que me has olvidado.
Te reclamo desde mi corazón herido,
¡se me va la vida!... ya no se que hacer,
te susurro...si te susurro con el pensamiento ido,
en letras de papel, papel de ilusión vana,
cómplice de mis secretos de cada mañana.
Me dejas ir ahora, amor sin tregua,
sino he sido tu compañera de un día,
escuche tus súplicas en la soledad fría,
en la oscuridad del lecho humedecido,
de tantas lágrimas de mis ojos vertidas.
Avanza el día y ante el ocaso te perderé,
grabado en mi mente te quedarás,
viviré...sí viviré pero no te olvidaré,
me dormiré con mis recuerdo hasta el amanecer.
Elieth.
sábado, 6 de diciembre de 2008
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